LA GRIPE ¿QUÉ SABES SOBRE LA ENFERMEDAD DE LA TEMPORADA INVERNAL?

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Artículo de Leire Hierrezuelo Otero

La gripe es una enfermedad infecciosa, producida por tres tipos diferentes de virus: A, B y C. Entre ellos, los más frecuentes son los dos primeros.

Es una enfermedad muy contagiosa que se hace presente en los meses correspondientes al otoño e invierno de cada hemisferio. Suele causar muchos casos de consulta tanto en Atención Primaria como en los servicios de Urgencias, siendo en su mayoría casos leves y sin complicaciones, aunque en ocasiones puede complicarse y tener una mala evolución. Hay grupos  de población con mayor riesgo de contagiarse y desarrollar complicaciones para quiénes se ponen en marcha las campañas de vacunación.

¿Cómo se contagia?

El virus se transmite de persona a persona, principalmente por el aire, a través de gotitas de saliva y secreciones expulsadas al toser, al hablar o al estornudar. Estas gotitas pueden quedarse dispersas en el aire, en las manos o en las  superficies de objetos y materiales cercanos. Por lo tanto, el contagio puede producirse directamente por inhalación de las microgotas procedentes de una persona infectada o indirectamente por tocarse los ojos, la nariz o la boca después de haber tocado las microgotas que han quedado en las manos o en las superficies.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas comienzan a manifestarse unos cinco días después de haberse producido el contagio. Los más comunes son: fiebre alta, dolor de cabeza y muscular, apatía y malestar en general. También son habituales: congestión nasal, dolor de garganta y tos con muchas secreciones.

¿A quién afecta más la enfermedad?

Esta infección puede afectar a cualquier persona. Generalmente es una enfermedad benigna que se resuelve en unos días gracias al sistema inmune de la persona que la padece. Sin embargo, hay colectivos que sufren en mayor medida las consecuencias de la gripe y tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones. Son los siguientes:

  • Persona mayores de 65 años.
  • Personas menores de 65 años pero que padecen:
    • Problemas respiratorios crónicos (EPOC).
    • Diabetes.
    • Problemas de corazón crónicos.
    • Problemas de riñón crónicos.
    • Problemas de hígado crónicos.
    • Otras enfermedades de tipo crónico.
    • Pacientes con tratamientos inmunosupresores.
    • Mujeres embarazadas.
    • Niños/as con enfermedades del sistema inmune.
  • Personal sanitario
  • Otros trabajadores expuestos como los trabajadores de granjas avícolas.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la gripe se hace por los síntomas que presenta la persona afectada. En ocasiones se recoge una muestra de la faringe para conocer el tipo de gripe que padece. Pero no siempre es necesario realizar esta prueba.

¿Cómo se trata?

Como decíamos la infección por gripe está producida por un virus por lo que no es recomendable tratarla con antibióticos, que son útiles en infecciones causadas por bacterias.

La enfermedad no tiene cura pero sí se pueden tratar los síntomas para aliviarlos. Como son antitérmicos, analgésicos, guardar reposo en cama, hidratarse bien y tomárselo con calma.

¿Qué hago si presento los síntomas de gripe?

Es importante seguir las siguientes medidas para evitar el contagio de otras personas y frenar así el avance de la enfermedad.

  • Permanecer en casa sin ir a trabajar, al centro educativo o a lugares concurridos durante los días que dure la fiebre.
  • Mantenerse a una distancia grande (como mínimo 1m) de las personas que no presentan síntomas.
  • Al toser o estornudar cubrirse la boca y la nariz con la mano o un pañuelo para retener las secreciones y no liberar al aire las microgotas de las que hablábamos.
  • Es preferible usar pañuelos de papel desechables para sonarse los mocos o expulsar flemas. Es importante desechar los mismos en cuanto se usen.
  • Es fundamental lavarse las manos con agua y jabón de manera regular y siempre después de toser, estornudarse o sonarse.
  • Renovar el aire de la habitación donde se encuentre la persona enferma abriendo las ventanas con frecuencia.

¿Dónde puedo acudir para ser atendido/a?

Ya que se trata de una enfermedad que causa molestias grandes pero no graves no es necesario acudir siempre a las urgencias hospitalarias.

Haciendo un buen uso de los servicios disponibles conseguiremos una mejor atención para todos/as.

Lo más conveniente es que se pida consulta con el médico de Atención Primaria, que conoce bien la historia de la persona afectada y dará las recomendaciones adecuadas, teniendo en cuenta si se trata de un grupo de riesgo o no.

En caso de que la consulta con el médico de Atención Primaria se demore mucho en el tiempo y se necesite atención urgente pero no como una urgencia vital se puede acudir a los Puntos de Atención Continuada (PAC).

Los PAC son centros de Salud que funcionan fuera del horario habitual de los centros de Salud y en los días festivos.

Son de carácter no hospitalario, dotados de material y personal suficiente para atender este tipo de urgencias. En él los pacientes encontrarán personal médico (médicos de familia), de enfermería y administrativo.

Puede acudir cualquier persona sin cita previa. Es necesario llevar, como siempre los documentos de identificación como el DNI o la tarjeta sanitaria (TIS).

Los PAC disponibles en Bizkaia son los siguientes (fuente Web Osakidetza):

Si la persona afectada presenta signos y síntomas de mayor gravedad y además pertenece a uno de los grupos de riesgo lo indicado es que acuda directamente a la urgencia del hospital de referencia. Son signos y síntomas graves:

  • Fiebre mayor de 39ºC que no baja con la administración de antitérmicos.
  • Disminución o alteración del nivel de consciencia producida por el pico febril.
  • Sensación de ahogo (disnea).
  • Dolor agudo en el pecho con la respiración que no cede con la administración de analgesia.
  • Síntomas de deshidratación (son especialmente vulnerables las personas mayores y los niños/as) producido por la fiebre alta:
    • Lengua y labios muy secos.
    • Piel con signo de pliegue (al soltar la piel después de haberla pellizcado no vuelve a su posición inicial).
    • Ojos hundidos.
    • Alteración de la consciencia.

 

La prevención, el mejor tratamiento.

Como hemos mencionado esta infección no tiene cura por lo que la prevención es fundamental.

Para ello, lo más adecuado y más eficaz es la vacunación. Cabe destacar, que la vacuna no evita la enfermedad en todos los casos, pero si se produce, es más leve y libre de complicaciones en una persona vacunada que en una que no lo está.

Las vacunas antigripales son de tipo inactivado, por lo que son muy seguras, sin apenas contraindicaciones.

Cuando alguien recibe una vacuna contra la gripe, lo que recibe es la inoculación de una serie de cepas de virus inactivos que provocan en nuestro cuerpo una respuesta defensiva y crean así Anticuerpos que podrán luchar contra la enfermedad. Esto quiere decir, que cuando nuestro organismo entre en contacto con el virus tendrá “un ejército” de anticuerpos preparados para hacerle frente. De este modo, los síntomas serán más leves.

Como hemos mencionado al inicio, hay varios tipos de virus de la gripe y no sabemos cuál será la cepa predominante cada año, por eso para elaborar la vacuna, se hace un estudio previo de las cepas más frecuentes al final de cada temporada y en función de ellas se planifica la vacuna para el año siguiente.

Se tienen en cuenta las cepas presentes tanto en el hemisferio norte como el sur y la Organización Mundial de la Salud (OMS) realiza una recomendación para cada hemisferio y cada temporada.

¿Está “fallando” este año la vacuna de la gripe?

La cepa más frecuente en el actual periodo es del tipo H3N2 (conocida como gripe aviar), que está presente entre las cepas que conforman la vacuna de esta temporada. Sin embargo, es probable que la cepa haya  mutado de la temporada pasada a ésta y por lo tanto la infección es resistente a los anticuerpos generados por la vacuna. Esto explicaría los numerosos casos, sobre todo en personas mayores, que se han dado en las últimas semanas y que han colapsado los hospitales de varias regiones del País.

Queremos recordar que aunque este año la vacuna parezca “menos efectiva” sigue siendo recomendable vacunarse porque puede prevenir de complicaciones graves a los grupos más vulnerables a esta enfermedad.

Puedes entrar en el siguiente enlace, para buscar más información sobre la Gripe:

http://www.osakidetza.euskadi.eus/informacion/que-es-la-gripe/r85-ckgrip02/es/


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