Violencia contra las Mujeres, un Problema de Salud Pública

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Artículo de Oihane González Corino

En los últimos años, la violencia contra las mujeres en el ámbito de la pareja, se está convirtiendo en un verdadero problema de salud pública. La creciente incidencia, la variabilidad de las agresiones, y las consecuencias que suponen en la mujer (tanto a nivel físico como psicológico) hacen que sea necesario un abordaje desde la perspectiva de la Salud Pública. Además de precisar de unos equipos de profesionales que aborden la problemática desde la identificación de los casos, es preciso el trabajo en materia de sensibilización y prevención de los mismos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la Salud Pública como “la ciencia y el arte de promover la salud, prevenir la enfermedad y prolongar la vida mediante esfuerzos organizados de la sociedad.”

En el año 1996, la OMS (Organización Mundial de la Salud) reconoce la violencia de género como un problema de gravedad, con repercusión sobre la salud pública. Debido a las peligrosas consecuencias que posee sobre la salud de las mujeres, se extiende la problemática hacia el sistema sanitario. Así, se pone de manifiesto la necesidad dentro de los sistemas de salud, de incluir políticas que sirvan de manera directa para favorecer la erradicación de estas situaciones, tratando de tomarse medidas a nivel internacional desde la perspectiva de salud.

Consecuencias de la violencia de género en la salud física

  • Muerte (homicidio, suicidio)
  • Lesiones diversas; contusiones, traumatismos, heridas, quemaduras,…que puedan producir discapacidad
  • Deterioro funcional
  • Síntomas físicos inespecíficos( por ejemplo cefaleas)
  • Peor salud
  • Agravamiento de situaciones crónicas; dolor crónico, síndrome del intestino irritable, otros trastornos gastrointestinales, trastorno del sueño y discapacidades.

Consecuencia sobre la salud sexual y reproductiva

  • Por relaciones sexuales forzadas: perdida de deseo sexual, trastornos menstruales, enfermedades de transmisión sexual incluido el VIH/sida, sangrado y fibrosis vaginal, dispareunia, dolor pélvico crónico, infección urinaria, embarazo no deseado,…
  • Por maltrato durante el embarazo: embarazo de alto riesgo, anemia, hemorragia vaginal, amenaza de aborto, aborto, muerte fetal, parto prematuro, bajo peso al nacer,…

Consecuencia de la violencia de género en la salud psíquica

  • Depresión
  • Ansiedad
  • Trastorno de estrés postraumático
  • Trastorno de la conducta alimentaria, anorexia, bulimia
  • Trastorno psicopatológicos
  • Intento de suicidio, autolesiones
  • Abuso de alcohol, drogas y psicofármacos

Consecuencias de la violencia de género en la salud social

  • Aislamiento familiar y social
  • Dificultades económicas por la pérdida de empleo
  • Absentismo laboral
  • Disminución del número de días de vida saludable
  • Cambio de domicilio y/o ciudad forzado por la necesidad de protegerse

En muchas ocasiones, el equipo de profesionales sanitarios que deben de trabajar en el abordaje a las mujeres víctimas de violencia de género no tienen presente la opción de que la atención no sea únicamente por un accidente o una lesión, sino por una agresión a la mujer, por lo que se debe de abordar el caso como una víctima de violencia de género.

En referencia a los costes económicos de la atención a las mujeres víctimas de violencia de género, se hace referencia directa al impacto económico derivado de la atención sanitaria. Así, y debido al elevado coste que la problemática acarrea, queda expuesta de manera relevante la necesidad de un abordaje estratégico para la erradicación de este tipo de violencia. Además, teniendo en cuenta los constantes debates tanto a nivel social como a nivel político sobre la sostenibilidad del sistema sanitario, debieran de adoptarse medidas certeras para su eliminación, así como para poder garantizar una eficiencia a la hora del abordaje de la problemática.

La relación entre la salud pública y la violencia de género debe de ser considerada directa. Así, Pellegrini afirma que “aunque la violencia ha sido objeto de numerosos estudios desde el punto de vista de diversas disciplinas, su abordaje como problema de salud pública es relativamente reciente. La violencia puede y debe ser tratada como un problema de salud pública, no sólo porque produce directamente lesiones y defunciones, sino por su influencia en el deterioro del entramado de relaciones sociales de solidaridad y cooperación que hoy se suele denominar “capital social”.

La propia percepción del estado de salud de las mujeres en los casos de violencia de género suele ser negativa. Así, en las mujeres que se detectan casos de maltrato doméstico, la percepción de que su salud es mala o muy mala es elevada. Por estos motivos, es precisa una correcta intervención desde los diferentes equipos de salud para su abordaje

Se estima que una mujer víctima de violencia de género tiene un detrimento importante en su estado de salud. Así, puede llegar a restar 1 día de cada 5 de vida saludable a la misma. Estos datos dejan entrever que las mujeres que son víctimas de violencia de género tienen una menor calidad de vida que el resto de mujeres que no la sufren.

La forma en la que la mujer llega a los servicios sanitarios suele corresponderse con pacientes hiperfrecuentadores, que consultan por sintomatologías inespecíficas mayoritariamente somáticas. A su vez, este perfil de mujeres tiende a someterse a un número de intervenciones de tipo quirúrgico con más frecuencia que el resto, así como a aumentar las estancias hospitalarias, incrementando así la media de estancia en caso de ingreso. Del mismo modo, cabe destacar que estas mujeres suelen consumir un mayor número de fármacos que la media de pacientes.

Según estudios, las mujeres usuarias de los servicios de urgencias y emergencias y que además son víctimas de violencia de género tienen la siguiente distribución a la hora de la asistencia sanitaria:

  • “La incidencia ha sido establecida entre el 2 y el 7,2% de todos los casos atendidos en Urgencias, presentándose como lesiones y como patologías no traumáticas”.
  • El 17% de los casos acuden a urgencias, y este servicio es el que presenta una incidencia más alta con relación al resto de servicios hospitalarios.
  • La prevalencia general es del 37% y la prevalencia en los últimos 12 meses es del 14%.
  • La prevalencia es más alta en mujeres que acuden a urgencias por haber sufrido un traumatismo.
  • Las mujeres que sufren VG tienen una probabilidad 1,5 veces más alta de acudir a un servicio de urgencias que las mujeres que no la sufren.”

RECUERDA…

El 016, el teléfono confidencial para víctimas de maltrato, que no deja huella. El nuevo servicio no sólo está destinado a las víctimas sino a toda la sociedad.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, por medio de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, presta el Servicio telefónico de información y de asesoramiento jurídico en materia de violencia de género, a través del número telefónico de marcación abreviada 016. Además las consultas se pueden dirigir por correo electrónico al servicio 016 online: 016-online@msssi.es

Los servicios ofrecidos son los siguientes:

  • Atención telefónica y online
  • Atención gratuita y profesional
  • Atención las 24 horas del día los 365 días del año
  • Atención consultas procedentes de todo el territorio
  • Derivación de llamadas de emergencia al 112
  • Coordinación de servicios similares de las Comunidades Autónomas
  • Información a las mujeres víctimas de violencia de género y a su entorno sobre qué hacer en caso de maltrato
  • Información sobre recursos y derechos de las víctimas en materia de empleo, servicios sociales, ayudas económicas, recursos de información, de asistencia y de acogida para víctimas de este tipo de violencia
  • Asesoramiento jurídico especializado, de 9 a 21 horas, de lunes a viernes, y de 12 a 20 horas los sábados, domingos y festivos
  • Atención telefónica en 52 idiomas: castellano, catalán, euskera, gallego, inglés, francés, alemán, portugués, chino mandarín, ruso, árabe, rumano, búlgaro, tamazight y otros 38 idiomas a través de un servicio de tele-traducción.
  • Derivación de llamadas realizadas por menores de edad al Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes: 900202010
  • Derivación de llamadas relacionadas con la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual al teléfono del Ministerio del Interior: 900105090

Las personas con discapacidad auditiva y/ o del habla pueden comunicarse con el 016 a través de los siguientes medios:

  • Teléfono de texto (DTS) a través del número 900 116 016
  • Servicio Telesor a través de la propia página web de Telesor. En este caso se precisa conexión a Internet. https://www.telesor.es 
  • Teléfono móvil o PDA. En ambos casos se necesita instalar una aplicación gratuita siguiendo los pasos que se indican en la página web de Telesor. https://www.telesor.es 
  • Servicio de videointerpretación SVIsual a través de la página http://www.svisual.org 

 


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